Fumar no mola :: Magazing :: Foto Unsplash By Stas Svechnikov

5 argumentos que te dicen fumar no es tan guay como te piensas

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En Reino Unido existe una regulación que controla el consumo de tabaco en un vehículo con niños; en España la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (conocida como SENP) ha alertado recientemente al Gobierno para que intervenga en la exposición temprana a la nicotina de los niños. Si sabemos que no es bueno para ellos ¿por qué seguimos pensando que ha nosotros no nos afecta? Te explicamos cinco argumentos que te ayudarán a entender el tabaco.Fumar no mola :: Magazing :: Foto Unsplash By Stas Svechnikov

¿Sabes que la nicotina es usada como veneno?

La nicotina es una sustancia que se encuentra en diversas hortalizas, infusiones, tubérculos, etc. En sí misma es un veneno, y así ha sido utilizada históricamente para eliminar insectos tales como el pulgón. En un tomate o en una patata a penas hay nicotina pero en la hoja de tabaco representa un 5% de su peso, por lo que te puedes hacer a la idea que es una cantidad bastante elevada.

Cuando la nicotina es inhalada se filtra a través de tus pulmones y se une al torrente sanguíneo. Llegará a tu cerebro donde actuará como un neurotransmisor que liberará dopamina en tus neuronas.

 

Es una sustancia adictiva como si no hubiera un mañana

Imagínate que siempre comes con mucha sal y un día que te quieres comer una tortilla a la francesa te das cuenta de que tu salero está vacío. Cuando te comes la tortilla no eres capaz de notar las sales del huevo batido y determinas que esa tortilla está sosa.

Con la nicotina pasa algo parecido: cada vez que fumas aumentas, poco a poco, la necesidad de tu cerebro a consumirla. Tus neuronas se adaptan a tu fume diario tolerando cada vez más cantidad de nicotina. En consecuencia aumentas la secreción de la dopamina (ya te explicaremos qué es)  y la lentitud con la que tus neuronas te dicen: “eh que ya has fumao bastante”. ¿Llegarás a tener el bigote amarillo y las uñas como un horco de Mordor fumándote un paquete diario?

¿Que fumar relaja? ¡Pues va a ser que no!

Pues no, precisamente porque la dopamina lo que hace es aumentar tu ritmo cardiaco y la presión con la que la sangre corre por tus venas. Esto, amigo mío, no es precisamente relajante.

Cuando un fumador sale al balcón a echarse un piti, lo que está haciendo en realidad es quitarle a su estrés la carga añadida de necesidad de nicotina. Es decir que asociamos el cigarro al relax pero lo único que calma es tu mono de fumar que se junta con tus nervios.

Recientes estudios aseguran que fumar lo que produce es ansiedad, sí, ansiedad. El NHS (el sistema británico de salud) aseguró que un 20% de las personas que participaron en su estudio tenían algún problema de salud mental asociado al consumo de nicotina.

¡No lo trago! ¡Sólo juego con él en la boca!

Anda… pues espero que estés hablando de otra cosa porque si lo dices por el humo… te está matando también. Cuando inhalas un cigarro el humo traspasa las mucosas de tu boca y se absorbe a través de las membranas como los carrillos, la lengua o las encías.

El humo del tabaco te enegrece los dientes y te produce retracción en las encías, la conocida piorrea. Con el tiempo los dientes se empezarán a mover y caerán porque no habrá suficiente tejido que lo refuercen. Si piensas en hacerte un implante no podrá ser porque el hueso de tu mandíbula rechazará el tratamiento.

Aprovechamos para recordarte que tus papilas gustativas empezarán a no notar el sabor y que, además, estarás aumentando como un campéon (o campeona) el riesgo a contraer cáncer de lengua.

 

Fumo muy poco, sólo cuando salgo

Pues no te preocupes, figura, la nicotina reduce la concentración de alcohol en sangre (afirma la revista científica ‘Alcoholism: Clinical and Experimental Research) por lo que necesitarás beber más para pillar más pedo, lo cual tampoco diría mucho bueno de uno mismo. De nada te sirve “fumar” porque eso no reduce el riesgo sobre tu cerebro, corazón e hígado. Estarás aumentando el acetaldehido en tu organismo que es una sustancia muy muy tóxica y que te daña las células.

El consumo esporádico abre la posibilidad de que te enganches y se convierta en un consumo habitual pero, además, te conviene saber que la nicotina tarda días en irse de tu cuerpo. Con cada cigarro añades un miligramo de este veneno en tu torrente sanguíneo y en tu hígado.

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